La cebolla deshidratada en escamas ofrece un sabor auténtico, dulce y aromático, ideal para quienes buscan practicidad sin sacrificar calidad. Su textura en hojuelas permite que se hidrate fácilmente durante la cocción, liberando todo su aroma natural. Envasada en un frasco de vidrio, mantiene su frescura y potencia por más tiempo.
Usos sugeridos:
Perfecta para sopas, guisos, arroces, pastas, carnes y vegetales. Excelente para salsas, adobos, rellenos, mezclas de especias y panes artesanales. También puedes hidratarla previamente en agua tibia para utilizarla como sustituto directo de la cebolla fresca en tus recetas.
Carnes (res, cerdo, pollo)
• 5 a 10 g por kg
• Mezclar directamente en seco o en marinados
Hamburguesas y albóndigas
• 6 a 12 g por kg
• Integrar uniformemente en la masa cárnica
Sopas y caldos
• 2 a 5 g por litro
• Añadir al inicio de cocción
Salsas y aderezos
• 1 a 3 g por litro
• Rehidratar previamente para mejor integración
Mezclas secas (rub, sazonadores)
• 10 a 25 % del total según formulación
• Base aromática en combinaciones BBQ y especiadas
Snacks y panificados salados
• 3 a 6 g por kg
• Mezclar con ingredientes secos









